| Indicaciones
y Procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de la Mielopatia
Cervical, Radiculopatia y el dolor axial cervical.
Mielopatia Cervical. ¿Que es?
Su cirujano cree que esta afecto de un cuadro clínico
llamado mielopatía. Habitualmente la mielopatía
esta causada por un canal medular (óseo) estrecho,
situado en la parte central de las vértebras cervicales,
y que contiene la médula espinal. Esto puede causar
entumecimiento de manos y brazos, así como debilidad
y torpeza. Y pueden aparecer dificultades para coger cosas,
para abrocharse la ropa o para vestirse. Es frecuente notar
cierta incapacidad para caminar e inestabilidad para la
marcha. Su médico habrá examinado estos signos
y buscando reflejos anormales y cambios físicos de
la función muscular. Finalmente su especialista confirmará
el diagnostico, mediante pruebas complementarias que incluirán:
Rx, Scanner-TAC, Resonancia Magnética y Electromiografía
con Potenciales Evocados. La exploración clínica
y estos test son fundamentales para que su cirujano planifique
y elija el mejor procedimiento terapéutico de su
mielopatia. En el caso de poca evolución y/o estancamiento
del proceso su cirujano no le recomendará cirugía.
Si su situación neurológica empeorase, su
especialista deberá reconsiderar nuevamente el camino
a seguir, probablemente quirúrgico.
Abordaje quirúrgico anterior para el tratamiento
de la mielopatia.
Cuando la mielopatia esta causada por una hernia discal,
la discectomía simple puede ser suficiente. Este
tipo de rupturas discales pueden ser resueltas con resección
del disco desde la parte anterior. Después de la
incisión en la piel se identifican los músculos
y se separan. La traquea y el esófago, son delicadamente
rechazados hacia un lado, exponiendo la columna cervical
por delante. Algunos cirujanos simplemente extraen el disco
lesionado. Muchos cirujanos rellenan el vacío con
hueso, sustitutos de hueso u otro tipo de implantes. La
fijación con placa y tornillos se suele usar en este
procedimiento. Su cirujano le ayudará a decidir cual
es la mejor opción para usted.
Cuando la compresión de la medula sea debida a varios
discos, o a una amplia área por osteofitos, canal
estrecho, etc... su cirujano puede recomendarle la corpectomía.
En este procedimiento, el hueso comprendido entre dos o
mas discos es extraído (cuerpo vertebral). Este es
un excelente procedimiento para descomprimir la medula por
vía anterior. Esta área descomprimida necesitará
ser reconstruida para soportar y mantener la cabeza y el
cuello. Esto puede conseguirse con injerto óseo (de
la tibia, de la cresta iliaca, o cadáver) y con implante
metálico para contener dicho hueso. Usted y su cirujano
elegirán la mejor opción.
El abordaje anterior permite a su cirujano descomprimir
la medula, dar estabilidad, alinearla columna y finalmente
mejorar el dolor cervical. La eliminación radical
de toda la sintomatología puede que no ocurra, y
algunos síntomas nuevos pueden aparecer. Algunos
pacientes pueden necesitar permanecer intubados por un periodo
de tiempo variable después de la cirugía.
Algunos sin embargo necesitarán la práctica
de una traqueotomía para mantener una vía
aérea libre, esto afortunadamente, es raro que sea
necesario. Algunos pacientes pueden experimentar o padecer
cierta dificultad para tragar (disfagia). A menudo aparece
dolor al comer o al beber en las primera horas post-operatorias
pero que mejora con el tiempo (disfagia transitoria). Algunos
pueden presentar desviación de líquidos o
sólidos hacía la traquea, y acabar en los
pulmones, circunstancia ésta potencialmente seria,
ya que puede ocasionar pulmonía u otras complicaciones.
Dependiendo de la severidad de la complicación otros
especialistas pueden ser llamados a consulta. Pruebas complementarias
y otros y tratamientos pueden ser necesarios, incluso en
algunos casos, debe recurrirse a la alimentación
parenteral, aunque es una circunstancia que raramente se
da. Existe también el riesgo de tener problemas de
fonación como ronquera incapacidad para hablar en
voz alta, o cantar tan bien como lo hacía antes,
los cambios de voz y trastornos de la fonación son
habitualmente temporales pero algunos pueden ser permanentes.
Si su voz es muy importante para su trabajo o para sus aficiones
recreativas estas probabilidades deben ser discutidas con
su cirujano.
La fusión entre las vértebras producirá
una perdida de movimiento. La fusión no siempre ocurre
y entonces aparece la pseudoartrosis o falta de fusión.
Cuando esto ocurre puede ser una situación de inestabilidad
acompañada de dolor y que otro acto quirúrgico
pueda ser necesario. Finalmente la cicatriz quirúrgica
puede quedar antiestética y puede requerir tratamiento
plástico.
Abordaje quirúrgico posterior para el tratamiento
de la mielopatia.
Cuando muchos niveles del canal medular se hayan estrechado,
en ocasiones es más fácil la descompresión
por vía posterior a través de una incisión
hecha en la parte posterior del cuello. La técnica
antigua y simple es la laminectomía que consiste
en la resección de las láminas de las vértebras
cervicales. Este es un método simple y rápido
de descompresión pero potencialmente desestabilizador.
Otra técnica más moderna es la laminoplastia.
Las láminas vertebrales se cortan en diferentes sitios
recolocándolas para aumentar el calibre del canal
medular. Hay muchas técnicas para conseguir la descompresión
y su cirujano puede explicarle y razonar su preferencia.
La laminoplastia tiene un tiempo quirúrgico mas largo
pero preserva la estabilidad y también conserva algo
de movimiento que la fusión no permitiría.
Algunos pacientes presentan inestabilidad y/o deformidad
cifótica flexible, factores que contribuyen en la
aparición de la mielopatia. La laminectomía
o laminoplastia, son dos técnicas inadecuadas en
este tipo de situaciones.
El abordaje posterior permite un acceso quirúrgico
a todas las vértebras del cuello pero no resolverá
todos sus problemas, especialmente el dolor cervical. Para
muchos pacientes la separación de los músculos
durante la cirugía por vía posterior el resultado
es mas doloroso que la vía anterior. El dolor puede
persistir durante largo tiempo y los músculos atrofiarse.
La cicatriz también puede ser mas prominente y la
falta de unión o pseudoartrosis puede también
aparecer por esta vía requiriendo mas cirugía.
La tasa de infección, por vía posterior, es
más alta que por la vía anterior existiendo
algunos trabajos que comunican una incidencia de tres veces
superior
Abordaje combinado anterior y posterior para el
tratamiento de la mielopatia.
Algunos pacientes con mielopatia tienen deformidad de cifosis,
que es una curvatura anormalmente en flexión de la
columna y que es un factor determinante en muchos casos
de mielopatia. Particularmente cuando esta es rígida
suele ser necesario el tratamiento con doble vía.
Su cirujano habitualmente realizará una vía
anterior y la completará con una vía posterior
y fusión con instrumentalización metálica
e injertos óseos. Cuando muchos niveles son tratados
anteriormente, una fusión posterior puede mejorar
la estabilidad y la reconstrucción, disminuyendo
el riesgo de fallo. Estos procedimientos combinados tienen
un alto porcentaje de fusión, pero son técnicamente
mas complejos. Su especialista puede explicarle cuales son
los posibles beneficios de esta cirugía mas extensa.
Por favor léase las secciones anteriores para observar
los detalles de posibles problemas o complicaciones durante
y post cirugía
¿Que es la Radiculopatia?
Radiculopatía es la irritación de una raíz
nerviosa que en el cuello puede provocar dolor irradiado
hacía el brazo, antebrazo y mano. En estas mismas
zonas puede sentir entumecimiento, hormigueo o quemazón.
También puede provocar debilidad de la extremidad.
Esto habitualmente se debe a una hernia discal u osteofíto.
Puede afectar a ambos brazos pero habitualmente se presenta
solo en un lado. La mayor parte de las personas afectas
con radiculopatía mejoran con medicación y
fisioterapia. Los que no mejoran son tributarios de tratamiento
quirúrgico.
Pacientes con debilidad severa o intenso dolor y acompañados
de reflejos anormales son claros candidatos para la cirugía.
Su especialista tras recoger los datos clínicos,
lo explorará, comprobando los déficits y síntomas
que acompañan a la radiculopatía. Finalmente
se confirmará el diagnóstico mediante exámenes
complementarios: Rx, EMG, TAC y RMN. Todo ello permitirá
ajustar el tratamiento mas adecuado.
Abordaje anterior en el tratamiento de la radiculopatía.
La incisión en la parte anterior del cuello, permite
desplazar con delicadeza la traquea y el esófago
para visualizar la parte frontal de la columna cervical.
Es una vía de acceso muy segura para realizar discectomías,
pudiéndose resecar además osteofitos y ampliar
el foramen de la raíz, siendo un efectivo tratamiento
de la radiculopatía. La discectomía simple
puede causar dolor y deformidad residual, por lo que muchos
cirujanos insertan en ese espacio injertos óseos,
sustitutos de hueso, cajas etc.. puede estar recomendado
el uso de fijación interna: placas y tornillos. Esto
dará solidez inmediata al espacio operado. Hay diversas
opciones de injerto, ya comentado en otro apartado de esta
información. Su cirujano le ayudará a tomar
la mejor opción para usted.
Cuando estén afectados mas de un nivel, y con severos
cambios degenerativos pudiera estar indicada la realización
de una corpectomía, técnica usada en el tratamiento
de la mielopatía, y descrita en ese apartado.
La descompresión y fusión debe producir alivio
del dolor y recuperación de la radiculopatía,
pero esto no siempre ocurre, ver el apartado de operaciones
para la mielopatía, y las posibles complicaciones.
Abordaje posterior para el tratamiento de la radiculopatia.
En ocasiones pudiera estar indicada la liberación
de la raíz desde la parte posterior, en otras ocasiones
pudiera no ser necesaria la fusión, preservando la
movilidad. Con la foraminotomia posterior se aumenta el
calibre del orificio por donde discurre la raíz,
el foramen, que puede combinarse con la resección
de la hernia discal. Si la foraminotomía ocasiona
o potencia una inestabilidad del segmento, una fusión
debe realizarse en el mismo acto quirúrgico. Si además
el cuadro clínico esta causado por una inestabilidad,
la fusión mejorará el dolor cervical y braquial.
Las complicaciones posibles están descritas en el
apartado de las operaciones posteriores para la mielopatía.
Dolor cervical sin mielopatía o radiculopatía.
Hay pacientes que presentan dolor cervical sin que exista
compresión de la raíz o del cordón
medular, pudiendo ser este intermitente o permanente, y
acompañarse de cefaleas occipitales, y dolor irradiado
a la parte superior de los hombros. Habitualmente se debe
a la degeneración articular, y/ o a la afectación
de las partes blandas vecinas. En la mayor parte de casos
no esta indicado el tratamiento quirúrgico, dado
que la cirugía es menos efectiva en estos cuadros
clínicos. Sin embargo hay situaciones poco comunes
que pudiera estar indicado. En presencia de deformidad axial
o de inestabilidad asociada la fijación quirúrgica
puede ser un buen tratamiento que mejoraría el dolor
cervical. En caso de tumores o infecciones como causa del
dolor cervical, tendrán un tratamiento quirúrgico
específico.
Abordaje anterior para el tratamiento del dolor
cervical.
Con las indicaciones mencionadas, la intervención
puede realizarse a través de una vía, anterior,
ya descrita en apartados anteriores.
La vía anterior tiene en general un buen postoperatorio
y se tolera bien. A pesar de todo es necesario conocer las
posibles complicaciones descritas con anterioridad.
Abordaje posterior para el tratamiento del dolor
cervical.
Las operaciones por vía posterior, para el dolor
cervical por inestabilidades y ciertas deformidades, son
mas frecuentes. La incisión se practica longitudinalmente
en la parte posterior del cuello, separando la musculatura
de las inserciones ósea y desplazándola lateralmente,
dejando espacio para la colocación de injertos óseos
y material de fijación metálico, que permitirá
una mas rápida fusión y estabilidad inmediata.
Las fusiones posteriores se asocian en un mayor porcentaje,
a dolor cervical, especialmente durante el tiempo de fusión.
En cuanto a las complicaciones de este abordaje, han sido
especificadas en otro apartado.
Consideración final.
Todo acto quirúrgico implica riesgos y beneficios.
Su especialista y usted deben sopesar cuidadosamente los
pros y los contras, para escoger el mejor tratamiento en
cada situación. Esta información ha sido redactada
para ayudarle a comprender su cuadro clínico y su
posible tratamiento. Muchos de los problemas médicos
y tratamientos no son fáciles de entender. Algunos
pueden que no tengan sentido para usted o que sean desconocidos,
pregúntele a su especialista lo extremos que sean
poco claros. La comunicación entre ambos es beneficiosa
para los dos.
CSRS Patient Education Committee
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